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  • Un Buscador de Dios

    Un Buscador de Dios

    «Uno que busca a Dios, es aquel individuo cuyo anhelo por Dios nunca queda satisfecho. ¿Realmente quieres conocer a Dios? Realmente quieres conocerle más íntimamente cada día…Descubre lo que significa realmente ser un seguidor de Jesucristo, uno que anhela por más de su presencia»

    Job era un buscador de Dios. Dijo: «¡Oh, si supiera dónde puedo encontrarlo!». David lo era; dijo: «Mi alma te sigue con ahínco». Pablo también lo era: «Para conocerlo….» Los caminos apasionados de los buscadores de Dios se pueden rastrear a través de las páginas de la historia, desde Moisés el tartamudo, David el cantante y Pablo el predicador itinerante, hasta personajes contemporáneos como A.W. Tozer, Leonard Ravenhill e innumerables otros que comparten un vínculo común: un hambre insaciable por conocer a su Señor. Se trata de personas que, por su incansable y apasionada búsqueda de Cristo, a menudo parecen tontas a los ojos de los demás. Sin embargo, habiendo probado su bondad y vislumbrado lo invisible, no podían estar satisfechos con nada menos.

    Tommy Tenney
  • Al filo de la navaja

    Al filo de la navaja

    “Por la fe conquistaron países, impartieron justicia, recibieron lo que Dios había prometido, cerraron la boca de los leones, apagaron fuegos violentos, escaparon de ser muertos a filo de espada, sacaron fuerzas de flaqueza y llegaron a ser poderosos en la guerra, venciendo a los ejércitos enemigos.” Hebreos 11:33-34 DHH

    ¿La fe es un riesgo? Claro que sí, pero no atreverse a caminar por fe es arriesgarse a perder la vida real.

    Este pensamiento me ha planteado todo un reto:

    RIESGO

    Reír es arriesgarse a parecer necio.

    Llorar es arriesgarse a parecer sentimental.

    Acercarse a otra persona es arriesgarse a comprometerse.

    Exponer nuestras ideas, nuestros sueños ante una multitud es arriesgarse a perderlos.

    Amar es arriesgarse a no ser amado.

    Vivir es arriesgarse a morir.

    Esperar es arriesgarse a desesperar.

    Tratar es arriesgarse a fracasar.

    Los riesgos deben correrse; el mayor peligro de la vida es arriesgar nada.

    La persona que nada arriesga nada hace, nada tiene, nada es.

    Puede que evite sufrir y apenarse, pero sencillamente no puede aprender, sentir, cambiar, crecer, amar… vivir.

    Esa persona es una esclava encadenada por sus certidumbres; ha perdido la libertad.

    Qué privilegio tenemos de poder caminar por fe en Dios, armados con todas las promesas de su Palabra.

    Supongo que todos deseamos la seguridad del firme tronco del árbol, pero el fruto está en la punta de la rama.

    Nada arriesgado, nada ganado. El alma tímida pregunta; «¿Qué pierdo si lo hago?».

    El cristiano que da fruto pregunta; «¿Qué pierdo si no lo hago?». La vida real se vive al filo de la navaja.

    Padre celestial ayúdame a ponerme de pie por lo que es bueno, alcanzar y amar al prójimo y atreverme a creer.

    Dr. Neil

  • Importante

    Importante

    Adán y Eva tenían un claro propósito para estar aquí. Ellos debían señorear sobre las aves del cielo, las bestias del campo, y los peces del mar. Además, ellos debían ser fructíferos y multiplicarse. Pero no buscaban sentirse valiosos. No era una necesidad, era un atributo. Después de la caída, la humanidad ha carecido de propósito y de significado en la vida.

    ”Si nuestra esperanza en Cristo solamente vale para esta vida, somos los más desdichados de todos.“

    1 Corintios 15:19 DHH

    Peggy Noonan, la escritora de los discursos de los presidentes estadounidenses Reagan y George H. W. Bush lo dijo, adecuadamente:

    “Creo que hemos perdido el conocimiento de que la felicidad está sobrevaluada, de que, en cierta manera, la vida (esta vida presente física) está sobrevaluada. Hemos perdido, de alguna manera, el sentido del misterio de nuestro derredor, nuestro propósito, nuestro significado y nuestro papel.”

    Nuestros ancestros creían en dos mundos, y entendían que este mundo es el solitario, pobre, desagradable, bárbaro y de corta duración.

    Nosotros somos la primera generación que espera encontrar la felicidad aquí en la Tierra y nuestra búsqueda ha causado mucha desdicha. ¿Por qué?

    Si uno no cree en otro mundo mejor; si uno sólo cree en este desabrido y material mundo que nos rodea; si uno cree que esta es su única oportunidad de ser feliz; si eso es lo que cree; entonces te vas a sentir defraudado si este mundo no te da muchas de sus riquezas – Vas a estar desesperado.

    Saberse valioso es un asunto eterno. Lo que se olvida con el paso del tiempo es de poca importancia. Lo que se recuerda por toda la eternidad es de importancia suprema.

    Humanamente, tratamos de inmortalizar los eventos terrenales al mantener diarios y archivos. ¿Quién gano la Serie mundial o la Copa del Mundo hace veinte años? ¿A quién le importa?

    Pero, ¿qué pasa cuando un pecador se arrepiente?

    Los ángeles hacen fiesta en los cielos. No hay hijos de Dios insignificantes ya que:

    • Mateo 5:13 Eres la sal de la tierra y la luz del mundo.

    • Juan 15:1,5 Eres parte de la vid verdadera, unido a Cristo y capaz de llevar mucho fruto.

    • Juan 15:16 Has sido escogido personalmente por Jesús para llevar fruto.

    • Hechos 1:8 Eres testigo personal de Cristo.

    • 1 Corintios 3:16 Eres el templo de Dios donde mora el Espíritu Santo.

    • 2 Corintios 5:17f Estás en paz con Dios y Él te ha dado la misión de llevar la paz entre Él y otras personas. Eres un ministro de reconciliación.

    • 2 Corintios 6:1 Eres colaborador de Dios.

    • Efesios 2:6 Estás sentado con Cristo en los lugares celestiales.

    • Efesios 2:10 Eres una obra maestra de Dios.

    • Efesios 3:12 Te puedes acercar a Dios con libertad y confianza.

    • Filipenses 4:13 Puedes hacer todas las cosas por medio de Cristo que te fortalece.

    – Dr. Neil

  • Seguro

    Seguro

    Yo creo que Dios está conmoviendo los fundamentos de este mundo. Nunca antes en la historia humana habían tenido lugar tantos cambios no deseados y menos de manera tan rápida. Las personas están apagando los noticieros en la noche ya que no quieren seguir escuchando de lo mal que está la economía, o de la guerras o rumores de guerras.

    ¿Deberíamos de cambiar todo nuestro dinero a oro?

    ¿Cómo podemos escondernos o protegernos de los criminales?

    Nuestras iglesias y escuelas ya ni siquiera son seguras.

    ¿Deberíamos de comprar armas y empezar a comprar víveres para poder sostenernos durante unos meses por si la sociedad se desquicia a nuestro alrededor?

    La mayoría de los habitantes de la tierra lidian con sentimientos de inseguridad.

    ¿A dónde puedes ir y qué puedes hacer para estar seguro?

    Jesús dijo: “La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo” (Juan 14:27).

    La paz de Dios es interna, no externa. Él nos dijo que tendríamos tribulaciones en este mundo. La seguridad consiste en relacionarnos con lo eterno y no con lo temporal.

    Si estás tratando de encontrar paz y seguridad en el mundo externo y temporal, el cual no tienes ni el derecho ni la habilidad de controlar, vas a experimentar problemas de inseguridad.

    Pero si tu identidad y seguridad están en Cristo, entonces no tienes nada que temer, puesto que en Cristo:

    • Romanos 81:2 Eres libre de condenación.

    • Romanos 8:28 Tienes la seguridad de que todas las cosas nos ayudan a bien.

    • Romanos 8:31f Eres libre de todo cargo condenatorio en tu contra.

    • Romanos 8:35f No puedes ser separado del amor de Dios.

    • 2 Corintios 1:21 Has sido establecido, ungido y sellado en Dios.

    • Colosenses 3:3 Tu vida está escondida con Cristo en Dios.

    • Filipenses 1:6 Puedes estar seguro de que toda buena obra que Dios ha empezado será completada.

    • Filipenses 3:20 Eres ciudadano del cielo.

    • 2 Timoteo 1:7 No te ha sido dado espíritu de temor sino de poder, amor y dominio propio.

    • Hebreos 4:16 Puedes hallar gracia y misericordia en tiempos de necesidad.

    • 1 Juan 5:18 Eres nacido de Dios y el maligno no puede tocarte.

    Si tu seguridad no la encuentras en Cristo, ¿dónde más la vas a hallar?

    – Dr. Neil

  • Aceptado

    Aceptado

    Ser rechazado es una experiencia muy dolorosa, y todos tomamos medidas para evitarlo. Incluso aquellos que se revelan en contra del sistema, dentro de ellos tienen la necesidad de pertenecer a algo. Muchas veces ellos sintieron el aguijón del rechazo, simplemente por no poder llegar a los estándares requeridos. Dado que ya no son “uno de ellos”, buscan su propia identidad.

    Algunos se convierten en nerds, otros en emos y otros se unen a una pandilla. Ser miembro de una pandilla provee una identidad y un sentido de pertenencia, pero es destructivo.

    Algunos otros se esmeran en ser aceptados por el sistema, pero frecuentemente se sienten como personas de segunda clase y viven de la reputación o identidad de otra persona, llegando, inclusive, a dejar de usar sus propios nombres.

    Algunos están decididos a vencer al sistema y hacerse de una buena reputación, de tener un legado duradero.

    El cristianismo puede diferenciarse de cualquier otra religión al hacer una pregunta.

    ¿En qué está basada tu aceptación?

    Todas las demás religiones requieren que uno pase muchas pruebas, brinde algún tipo de servicio o llegue a cierto estándar. Esto, inclusive, puede ser requerido para ser miembro de algunas iglesias, pero no para Dios.

    “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe” (Efesios 2:8-9).

    Dios nos ama y acepta incondicionalmente, nos da una identidad, nos hace parte de Su familia, y satisface nuestras necesidades más grandes de aceptación, seguridad y significado.

    Ya que has creído en Dios, has sido aceptado como lo siguiente:

    • Juan 1:12 Eres Hijo de Dios.

    • Juan 15:15 Eres amigo escogido de Jesús.

    • Romanos 5:1 Has sido justificado por fe y tienes paz para con Dios.

    • 1 Corintios 6:17 Has sido comprado por precio y perteneces a Dios.

    • 1 Corintios 12:27 Eres miembro del Cuerpo de Cristo y parte de su familia.

    • Efesios 1:1 Eres santo.

    • Efesios 1:5 Has sido adoptado como Hijo de Dios.

    • Efesios 2:18 Tienes acceso directo a Dios por medio del Espíritu Santo.

    • Colosenses 1:14 Has sido comprado (redimido) y perdonado de todos sus pecados.

    • Colosenses 2:10 Estás completo en Cristo.

    Bienvenido a la familia de Dios.

    – Dr. Neil

  • ¿Es Jesús real?

    ¿Es Jesús real?

    “Si alguien está dispuesto a hacer la voluntad de Dios, podrá reconocer si mi enseñanza viene de Dios o si hablo por mi propia cuenta.” (Juan 7:17).

    ¿Te preguntaste alguna vez si Jesús es realmente quien afirma ser?

    ¿Te cuesta trabajo en ocasiones entender lo que está diciendo en estos tremendos pasajes, especialmente en el evangelio de Juan?

    Si es ese el caso, Él te está diciendo lo que debes hacer:

    1. Practica lo que Él dice.

    2. Obedece a Sus palabras.

    3. Arrepiéntete de tus pecados.

    4. Acude a Él y depende de Su misericordia.

    5. Cree en Su perdón

    6. Sal en obediencia.

    7. Trata a las personas tal y como Él dice que debes hacerlo.

    Entonces sabrás con un conocimiento interior que nadie puede quitarte que lo que Jesús dice es la verdad, porque Su enseñanza concuerda con la realidad que está viendo al ver cómo obra Dios por medio de ti.

    Este es un principio que se aplica a toda la vida, y aprendes poniéndolo en práctica.

    Un médico puede aprender todo lo que le puedan enseñar los libros de medicina, pero hasta que no se valga de sus manos para hacer cirugías o para medicar a las personas que están enfermas, no aprenderá nunca realmente.

    Lo mismo se aplica a cualquier especialidad: tú aprendes practicando lo aprendido.

    Cuando haces lo que dice Jesús, empiezas a entender con una profunda convicción que Él sabe de qué se trata la vida.

    Esto explica el fenómeno de ciertas personas que se vuelven cristianas, algunas de ellas al principio, otras al final de su vida, practicando en seguida lo que han aprendido y creciendo de una manera sorprendentemente rápidas. Se convierten en personas adultas, capaces, bien amoldadas, al parecer de un día para otro, mientras que otras personas que siguen las enseñanzas de las Escrituras durante años enteros dan la impresión de no crecer de ninguna manera y continúan todavía como si fuesen aún niños en su comportamiento, emocionalmente turbados, ansiosos, dominados por el temor. Esto es debido a que no están haciendo lo que oyen, pero los que ponen en práctica la verdad que han escuchado empiezan a crecer de inmediato.

    En Washington, D. C., conocí hace años a un general de marina duro, uno de esos personajes tenaces, autosuficientes, que estaba acostumbrado a dar órdenes. Después de retirarse se volvió cristiano, creciendo con una rapidez asombrosa. Todas las personas que le conocieron fueron testigos del cambio. Le respetaban como lo habían hecho siempre, pero descubrieron en él una compasión, una comprensión y una paciencia que se desarrollaron como nunca las había tenido con anterioridad. Cuando pregunté a uno de los dirigentes cristianos por qué esto era cierto, me contestó: “Cuando el general Silverthorn oye algo de las Escrituras, lo obedece de inmediato”. Ese es el motivo por el que creció tan rápidamente.

    A pesar de esto, algunas personas que han estado expuestas al evangelio durante años dan la impresión de no haber crecido. Después de años enteros de haber estado bajo el ministerio de las Escrituras, ¡todavía creen que la epístola es la esposa de un apóstol! Yo me siento agradecido a las muchas personas que conozco que han puesto en práctica lo que han aprendido.

    Esto es un gran estímulo, viendo con la rapidez que crecen, volviéndose fuertes de manera que pueden soportar y resolver los problemas de la vida.

    Señor, te doy gracias por Tus claras enseñanzas sobre la vida.

    Perdóname por mis engaños a mí mismo, mis falsedades, mis mentiras a mí mismo.

    Haz que pueda seguir confiando en Tu palabra, entendiéndola e intentando obedecerla, para que pueda aprender lo que realmente dice.

    ¿Te preguntas si Jesús fue realmente quien dijo ser?

    ¿En ocasiones te cuesta trabajo entender lo que Él está diciendo en las Escrituras?

  • La Armadura de Dios

    La Armadura de Dios

    Oración para ponerse la armadura de Dios.

    Gracias Señor por sentarme con Cristo en los lugares celestiales y bendecirme con todo tipo de bendición espiritual

    En el nombre de Jesús, me pongo toda la armadura de Dios, para poder estar firme contra las acechanzas del diablo, porque no tengo lucha contra carne ni sangre sino contra principados, potestades, gobernadores de las tinieblas de este mundo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.

    Por lo tanto, me pongo toda la armadura de Dios para poder resistir en el día malo, y habiendo acabado todo estar firme.

    Estoy pues firme habiendo ceñido mis lomos con la verdad.

    Tu Palabra, Señor, que es verdad, contiene todas las armas de mi milicia las cuales no son carnales, sino poderosas en Dios para derribar fortalezas.

    Tengo puesta la coraza de justicia, que es fe y amor.

    Mis pies están calzados con el apresto del evangelio de la paz.

    En Cristo Jesús tengo paz, y busco la paz con todos los hombres.

    Soy ministro de reconciliación que proclama las buenas nuevas del evangelio.

    Tomo el escudo de la fe, con el que puedo apagar todos los dardos de fuego del maligno, el yelmo de la salvación (manteniendo los pensamientos, sentimientos y propósito del corazón de Dios) y la espada del Espíritu, que es la Palabra de Dios.

    Cuando enfrente juicios, pruebas, tentaciones y tribulación, hago pedazos el lazo del enemigo declarando la Palabra de Dios.

    Mayor es el que está en mí que el que está en el mundo.

    Gracias, Padre, por la armadura.

    Oraré sin cesar – en cada ocasión, en todo tiempo – en el Espíritu, con toda (forma) de oración y ruego. Con ese propósito estaré alerta y velaré con firme propósito y perseverancia, intercediendo a favor de todos los santos.

    Mi poder y habilidad y suficiencia provienen de Dios, quien me ha hecho ministro suficiente y dispensador de un nuevo pacto (de salvación por medio Cristo). Amén.

    Referencias Escriturales:

    Efesios 6:11-14
    Juan 17:17
    2 Corintios 6:14,15
    Efesios 2:14
    Salmos 34:14
    2 Corintios 5:18
    Efesios 6:16,17
    1 Juan 4:4
    Efesios 2:14
    2 Corintios 3:5,6

  • Creer en Dios

    Creer en Dios

    “Pero no es posible agradar a Dios sin tener fe, porque para acercarse a Dios, uno tiene que creer que existe y que recompensa a los que lo buscan.” (Hebreos 11:6).

    La vida de Wilma Rudolph, la gran velocista olímpica, es una notable historia de fe. Wilma nació con problemas de salud que la dejaron inválida. Ella preguntaba a sus padres «¿seré capaz algún día de correr y jugar como los otros niños?» y ellos le contestaban «Querida, tienes que creer en Dios y nunca perder la esperanza. Dios hará que suceda si crees» Ella luchó dolorosamente para caminar, oyendo el consejo de sus padres. Cuando cumplió los doce años, dejó de usar sus muletas, para deleite y asombro de muchos. Siguió hasta jugar básquetbol en el equipo campeón de su escuela de enseñanza media y ganó tres medallas de oro en las Olimpiadas de 1960.

    A veces uno se pregunta cuando oye estas inspiradoras historias de la fe, como la de Wilma Rudolph, «¿Qué podría realizar yo si le tomara la Palabra a Dios?»

    La fe es el principio fundamental de la vida cristiana. Creer en quién es Dios, creer lo que Él dice y lo que ha hecho y hará, es lo que define al reino de Dios.

    Además, la fe es la esencia de la actividad diaria del cristiano, Pablo escribió: «Por eso, habiendo recibido a Jesucristo como su Señor, deben comportarse como quienes pertenecen a Cristo» (Colosenses 2:6).

    ¿Cómo recibiste a Cristo? Por fe.

    Entonces, ¿cómo tienes que andar en Él? Por fe.

    Andar o caminar se refiere, en la Escritura, a la manera en que uno conduce su vida diaria.

    La vida cristiana victoriosa y la madurez espiritual están determinadas por nuestra fe en Dios.

    Tendemos a pensar que la fe es una especie de cualidad mística que pertenece solamente al ámbito de lo espiritual, aunque todos caminan por fe.

    La fe es el principio operativo más elemental del vivir.

    La cosa radica en qué o quién crees. Somos desafiados a creer en Dios y a tomar muy en serio su Palabra.

    Te agradezco, Señor, que tu Palabra permanezca por siempre en el cielo. Puedo confiar en ti y en tu Palabra a pesar de mis cambiantes sentimientos y circunstancias.

    Dr. Neil

  • Identificando al líder

    Identificando al líder

    “…habrá falsos maestros entre ustedes. Ellos enseñarán con disimulo sus dañinas ideas, negando de ese modo al propio Señor que los redimió; esto les atraerá una rápida condenación” (2 Pedro 2:1).

    ¿Qué viene a tu mente cuando escuchas los términos “falsos profetas” y “falsos maestros”?

    Muchos tienden a pensar en los místicos y gurúes orientales, los voceros de las religiones que no son bíblicas o en los dinámicos líderes de las sectas, personas todas reconocidas por estar fuera de las fronteras de la Iglesia cristiana.

    Pero el apóstol Pedro dedicó todo un capítulo de una de sus cartas (2 Pedro 2) a los falsos profetas y maestros que operan dentro de la iglesia. Los falsos maestros pueden trabajar en nuestras iglesias disfrazados de obreros de la justicia.

    Fíjate en que el cebo principal que usan los falsos maestros no se relaciona a sus doctrinas:

    «Muchos los seguirán en su vida viciosa, y por causa de ellos se hablará mal del camino de la verdad.» (2 Pedro 2:2)

    ¿Qué quiere decir Pedro con que «Muchos los seguirán en su vida viciosa»?

    Pues el apóstol habla aquí de los cristianos que evalúan un ministerio basándose en la apariencia exterior y el encanto de sus dirigentes. Decimos «él es tan simpático»; «ella tiene mucho carisma»; «realmente él es todo un orador dinámico»; «ella es tan dulce y parece tan sincera»

    ¿Pero constituye criterio bíblico el atractivo físico o la personalidad dulce para convalidar un ministerio o un maestro?

    ¡Por supuesto que no! La cuestión siempre es verdad y justicia. El líder cristiano debe identificarse por su compromiso a la verdad, su vida justa y su corazón de siervo.

    Amado Dios, no permitas que desempeñe los roles estelares; yo sólo quiero vivir para Ti.

    Mantenme responsable de darte cuentas como persona de verdad, justicia y amor, siempre temerosa de desacreditar tu Nombre.

    Dr. Neil

  • Nada sin Cristo

    Nada sin Cristo

    “»Yo soy la vid, y ustedes son las ramas. El que permanece unido a mí, y yo unido a él, da mucho fruto; pues sin mí no pueden ustedes hacer nada.” Juan‬ ‭15:5‬ ‭DHH

    Agrega las siguientes afirmaciones doctrinales a las que empezaste a leer ayer. Permite que la verdad de la Palabra de Dios sature tu corazón y guíe tus pasos en el año entrante.

    Creo que Jesús tiene toda autoridad en cielo y tierra (Mateo 28:18) y que Él es la cabeza sobre todo gobierno y autoridad (Colosenses 2:10).

    Creo que Satanás y sus demonios están sujetos a mí en Cristo, porque yo soy un miembro del cuerpo de Cristo (Efesios 1:19-23). Por lo tanto obedezco el mandamiento de resistir al diablo (Santiago 4:7) y en el Nombre de Cristo le ordeno irse de mi presencia.

    Creo que aparte de Cristo nada puedo hacer (Juan 15:5), de modo que declaro depender de Él. Prefiero permanecer en Cristo para dar mucho fruto y glorificar al Señor (Juan 15:8). Anuncio a Satanás que Jesús es mi Señor (1 Corintios 12:3) y rechazo todos los dones falsos u obras de Satanás en mi vida.

    Creo que la verdad me libertará (Juan 8:32) y que caminar en la luz es la única senda de comunión (1 Juan 1:7). Por lo tanto, me opongo al engaño del diablo, cautivando cada pensamiento a la obediencia de Cristo (2 Corintios 10:5). Declaro que la Biblia es la única norma de autoridad (2 Timoteo 3:15-17). Escojo hablar la verdad en amor (Efesios 4:15).

    Elijo presentar mi cuerpo como instrumento de justicia, sacrificio vivo y santo y transformo mi mente por la Palabra de Dios viva, para probar que la voluntad de Dios es buena, agradable y perfecta (Romanos 6:13; 12:1,2).

    Dios Padre, afirmo que mi vida y mi sostén vienen de Ti y que nada puedo hacer apartado de Ti, Amén.

    Dr. Neil Anderson

  • El único Dios

    El único Dios

    “Yo soy el Señor tu Dios, que te sacó de Egipto, donde eras esclavo. No tengas otros dioses aparte de mí.” (Éxodo 20:2,3).

    Estas afirmaciones doctrinales te servirán para renovar tu mente y tomar tu puesto en la verdad. Te recomiendo que, por lo menos, leas en voz alta estas declaraciones bíblicas una vez por semana en el año próximo.

    • Reconozco que hay un solo Dios verdadero y vivo (Éxodo 20:2,3), que existe como Padre, Hijo y Espíritu Santo, y que es digno de todo honor, alabanza y adoración como Creador, Sustentador, Principio y Fin de todas las cosas (Apocalipsis 4:1; 5:9,10; Isaías 43:1, 7,21).

    • Reconozco a Jesucristo como el Mesías, la Palabra encarnada que habitó entre nosotros (Juan 1:1,4).

    • Creo que Jesucristo vino a destruir las obras de Satanás (1 Juan 3:8), que desarmó a los principados y autoridades exhibiéndolos públicamente, habiendo triunfado sobre ellos (Colosenses 2:15).

    • Creo que Dios demostró su amor por mí porque Cristo murió por mí cuando yo era todavía un pecador (Romanos 5:8).

    • Creo que Jesús me libró del dominio de las tinieblas y me trasladó a su reino, y que en Él tengo la redención y el perdón de los pecados (Colosenses 1; 13,14).

    • Creo que ahora soy hijo de Dios (1 Juan 3:1-3)

    • Creo que estoy sentado con Cristo en lugares celestiales (Efesios 2:6).

    • Creo que fui salvado por la gracia de Dios por medio de la fe, que fue un regalo y no un resultado de obra alguna de parte mía (Efesios 2:8).

    • Elijo ser fuerte en el Señor y en la fortaleza de su poder (Efesios 6:10).

    • No confío en la carne (Filipenses 3:3), pues las armas de mi guerra no son de la carne (2 Corintios 10:4).

    • Me pongo toda la armadura de Dios (Efesios 6: 10 17) y permaneceré firme en mi fe y resistiré al malo.

    Señor, grabo en mi corazón la verdad de Quien eres y qué hiciste para asegurar mi salvación eterna.

    Dr. Neil

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