Inicio

  • Un Buscador de Dios

    Un Buscador de Dios

    «Uno que busca a Dios, es aquel individuo cuyo anhelo por Dios nunca queda satisfecho. ¿Realmente quieres conocer a Dios? Realmente quieres conocerle más íntimamente cada día…Descubre lo que significa realmente ser un seguidor de Jesucristo, uno que anhela por más de su presencia»

    Job era un buscador de Dios. Dijo: «¡Oh, si supiera dónde puedo encontrarlo!». David lo era; dijo: «Mi alma te sigue con ahínco». Pablo también lo era: «Para conocerlo….» Los caminos apasionados de los buscadores de Dios se pueden rastrear a través de las páginas de la historia, desde Moisés el tartamudo, David el cantante y Pablo el predicador itinerante, hasta personajes contemporáneos como A.W. Tozer, Leonard Ravenhill e innumerables otros que comparten un vínculo común: un hambre insaciable por conocer a su Señor. Se trata de personas que, por su incansable y apasionada búsqueda de Cristo, a menudo parecen tontas a los ojos de los demás. Sin embargo, habiendo probado su bondad y vislumbrado lo invisible, no podían estar satisfechos con nada menos.

    Tommy Tenney
  • Si tu fe se desvía

    Si tu fe se desvía

    “Ahora no podemos verlo, sino que vivimos sostenidos por la fe” (2 Corintios 5:7).

    Tu camino cristiano es el resultado directo de lo que crees sobre Dios y sobre ti mismo. Si tu fe se desvía, tu camino también lo hará. Si notas que te has desviado de la dirección correcta, puedes estar seguro de que es porque tu fe se ha desviado primero. Como cristiano nuevo, es fundamental tomarte el tiempo para aprender a ajustar tu sistema de creencias para que esté alineado con la verdad de Dios.

    Puede que al principio no lo notes, y que parezca que sigues avanzando correctamente a pesar de algunos errores en tus creencias. Pero cuanto más tiempo permanezcas en un sistema defectuoso de creencias, menos satisfactorio y productivo será tu caminar de fe diario. Quizás puedas sobrellevar un sistema de creencias inadecuado mientras eres joven, pero a medida que creces, comenzarás a tropezar espiritualmente o incluso a salirte del camino si no ajustas tus creencias para que concuerden con la Escritura.

    La crisis de la mediana edad, para muchos adultos, es el resultado de haber basado su concepto de éxito y realización en los valores del mundo, en lugar de fundamentarlo en la Palabra de Dios. Tristemente, muchos de nuestros hijos y adolescentes se dirigen hacia el mismo abismo porque sus creencias no están arraigadas en la Escritura. Como resultado, sus vidas a menudo enfrentan grandes dificultades antes incluso de terminar la enseñanza media.

    “Señor, lámpara es a mis pies tu Palabra, y lumbrera a mi camino”.

    Dr. Neil

  • Identidad Espiritual

    Identidad Espiritual


    “Así pues, tú ya no eres esclavo, sino hijo de Dios; y por ser hijo suyo, es voluntad de Dios que seas también su heredero” (Gálatas 4:7).

    A medida que consideras la importancia de tu identidad espiritual y la de tus hijos, medita en los siguientes pasajes:

    «Y este mismo Espíritu se une a nuestro espíritu para dar testimonio de que ya somos hijos de Dios» (Romanos 8:16).

    «Pues por la fe en Cristo Jesús todos ustedes son hijos de Dios» (Gálatas 3:26).

    «Y porque ya somos sus hijos, Dios mandó el Espíritu de su Hijo a nuestros corazones; y el Espíritu clama: «¡Abbá! ¡Padre!» Así pues, tú ya no eres esclavo, sino hijo de Dios; y por ser hijo suyo, es voluntad de Dios que seas también su heredero» (Gálatas 4:6-7).

    «Pero ustedes son una familia escogida, un sacerdocio al servicio del rey, una nación santa, un pueblo adquirido por Dios. Y esto es así para que anuncien las obras maravillosas de Dios, el cual los llamó a salir de la oscuridad para entrar en su luz maravillosa. Ustedes antes ni siquiera eran pueblo, pero ahora son pueblo de Dios; antes Dios no les tenía compasión, pero ahora les tiene compasión» (1 Pedro 2:9-10).

    «Miren cuánto nos ama Dios el Padre, que se nos puede llamar hijos de Dios, y lo somos. Por eso, los que son del mundo no nos conocen, pues no han conocido a Dios. Queridos hermanos, ya somos hijos de Dios. Y aunque no se ve todavía lo que seremos después, sabemos que cuando Jesucristo aparezca seremos como él, porque lo veremos tal como es. Y todo el que tiene esta esperanza en él, se purifica a sí mismo, de la misma manera que Jesucristo es puro» (1 Juan 3:1-3).

    Mamá, papá, ¿quieren que sus hijos e hijas se purifiquen a sí mismos? Entonces busquen quiénes son ustedes como hijos de Dios y ayuden a que sus hijos e hijas establezcan la misma relación eterna al descubrir sus identidades en El

    “Señor, sigue mostrándome quién soy en Cristo para que pueda animar a mis hijos en su relación contigo”.

    Dr. Neil

  • Carne o Espíritu

    Carne o Espíritu


    “En esto se muestra la gloria de mi Padre, en que den mucho fruto y lleguen así a ser verdaderos discípulos míos” (Juan 15:8).


    ¿Cómo saber si estás siendo guiado por el Espíritu o por la carne? Muy sencillo: mira tú conducta. Si reaccionas a una situación dada ejerciendo amor, gozo, paz, paciencia, bondad, benignidad, fe, mansedumbre y dominio propio, estás siguiendo la guía del Espíritu (Gálatas 5:22-23). Si tus reacciones y respuestas reflejan las obras de la carne que aparecen en Gálatas 5:19-21, entonces estás siguiendo a la carne.


    ¿Qué hacer cuando descubres que no caminas por el Espíritu? Reconócelo por lo que es. Tú has optado, consciente o no, por vivir independiente de Dios caminando conforme a la carne. Caminar conforme al Espíritu es una experiencia de cada momento y cada día. Reconoce tu pecado a Dios, pide perdón a quien hubieras ofendido, recibe el perdón y sé lleno con el Espíritu.


    He aquí un par de cosas para considerar cuando te pongas a corregir los males carnales:

    1. El ámbito de tu confesión debe ser tan amplio como el de tu ofensa. Si le dijiste de todo a un pariente con malas palabras, tienes que confesarlo solamente a Dios y a ese pariente. Si contemplaste un pensamiento lujurioso en secreto o una actitud orgullosa sin manifestar una conducta ofensiva visible, solamente debes confesarlo a Dios. La confesión significa, literalmente, ponerse de acuerdo con Dios. Cuando reconoces una respuesta carnal interna, reconócela inmediatamente en tu mente. Ya está: solamente ponte de acuerdo con Dios y camina en la luz.
    2. El proceso de restaurar una relación por medio de la confesión y del perdón es un paso de crecimiento espiritual. Tu rol de cónyuge, padre o madre, amigo, colega o hermano cristiano es el de ser modelo de crecimiento, no de perfección. Si estás tratando de salvar las apariencias de la perfección cristiana para dar ánimo a los santos y ganar pecadores, olvídalo pues nunca sucederá. Ahora bien, cuando admites honestamente tu pecado y pides perdón por tus opciones carnales, eres un modelo de la clase de crecimiento espiritual que tocará a santos y pecadores por igual.

    Señor, a veces camino conforme a la carne. Lléname hoy con tu Espíritu Santo para que el fruto del Espíritu sea evidente en mi vida.

    Dr. Neil

  • Hijo adoptivo y aceptado

    Hijo adoptivo y aceptado

    Amados, ahora somos hijos de Dios (1 Juan 3:2).

    La relación justa con Dios empieza estableciendo de una vez por todas que Dios es tu Padre que te ama y que eres su hijo adoptivo y aceptado.

    Tal es la verdad fundamental de su herencia espiritual. Eres hijo de Dios, creado a su imagen, has sido declarado justo por Él porque confías que se te aplica lo que Cristo cumplió en su muerte y resurrección.

    En la medida que creas y andes de acuerdo con esto, tu experiencia diaria del cristianismo práctico producirá crecimiento. Lucharás si olvidas quién eres y tratas de producir en tu experiencia diaria esa aceptación que Dios ya te ha extendido.

    No servimos a Dios para ganarnos su aceptación; somos aceptados y por eso servimos a Dios. No lo seguimos para ser amados; somos amados y por eso le seguimos.

    Por esto eres llamado a vivir por fe (Romanos 1:16,17).

    La esencia de la vida cristiana victoriosa es creer lo que ya es verdad sobre ti.

    ¿Tienes opción? ¡Por supuesto!

    Satanás tratará de convencerte que eres indigno, inaceptable, enfermo de pecado, que nunca llegarás a nada ante los ojos de Dios ¿Eso eres? ¡No, tu no eres eso! Eres un santo declarado justo por Dios.

    Creer la mentira de Satanás te encerrará en una vida estéril y derrotada, pero creer la verdad de Dios sobre tu identidad te liberará.

    La forma en que percibes tu identidad marca una enorme diferencia en el éxito que tengas al tratar con los desafíos y los conflictos de tu vida.

    Resulta imperativo que creas la verdad de Dios sobre quién eres para que crezcas y madures. La Biblia dice:

    «Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios» (1 Juan 3:1).

    Trágico es reconocer que muchos creyentes se desesperan tratando de llegar a ser quienes ya son, mientras que otros viven como lo que no son.

    Es verdad: «Amados, ahora somos hijos de Dios» (1 Juan 3:2).

    Señor Dios, vuelvo a afirmar que yo soy tu hijo comprado por sangre. El maligno no puede tocarme en la medida que viva conforme a mi posición en Cristo.

    Dr. Neil

  • Satisfecho de vivir

    Satisfecho de vivir

    “He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe”

    (2 Timoteo 4:7).

    La satisfacción de vivir viene de llevar una vida recta y justa procurando elevar la calidad de las relaciones, servicios y productos con que usted se relacione.

    Mateo 5:6 dice: “«Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados.”

    ¿Cree eso realmente? Si es así, ¿qué estaría haciendo?

    Pues dedicando más tiempo a alimentar su espíritu que a tratar de satisfacer sus deseos carnales

    ¿Ha tratado de satisfacer por completo a la carne?

    No se puede.

    Mientras más la alimenta, más quiere.

    ¿Qué le lleva a estar insatisfecho? suele ser porque la calidad de la relación, servicio o producto ha disminuido.

    A menudo pregunto a las personas cuando se volvieron insatisfechos y, inevitablemente, se remontan al tiempo en que disminuyó la calidad de la relación, del servicio prestado o del producto fabricado.

    La satisfacción es cuestión de calidad, no de cantidad.

    Usted estará muy satisfecho si hace unas pocas cosas bien hechas antes que hacer mucho a tontas y a locas.

    La clave de la satisfacción personal radica en profundizar su participación por medio del compromiso con la mayor calidad no en ampliar su participación.

    Lo mismo rige en materia de relaciones.

    Si usted está insatisfecho de sus relaciones, quizá usted se amplió demasiado casi hasta desaparecer.

    Salomón escribió: “«El hombre que tiene amigos ha de mostrarse amigo; y amigo hay más unido que un hermano»” (Proverbios 18:24).

    Puede ser agradable conocer mucha gente en forma superficial pero usted necesita unos pocos amigos íntimos comprometidos en calidad de la relación de uno con otro.

    Todos necesitamos la satisfacción que conlleva las relaciones de buena calidad.

    Pablo cumplió con lo que fue llamado a hacer. Dejó mucho por hacer pero peleó la buena batalla, terminó su carrera y mantuvo la fe. Jesús también dejó mucho por hacer pero hizo la voluntad de su Padre y pudo decir: «Consumado es».

    Puede que en su periodo de vida usted no alcance a hacer por Cristo todo lo que quisiera pero puede vivir en forma obediente y fiel día a día.

    Señor, deseo la satisfacción que viene de la justicia y calidad de mis relaciones y actividades.

    Dr. Neil

  • Paciencia Táctica

    Paciencia Táctica

    Por Gonzalo Jiménez

    «Mejor es el que tarda en airarse que el fuerte; Y el que se enseñorea de su espíritu, que el que toma una ciudad.» (Proverbios 16:32)

    En la película «Capitán Phillips,» protagonizada por Tom Hanks, se muestra una extraordinaria demostración de “paciencia táctica” por parte de los militares encargados del rescate. Basada en hechos reales, la historia narra el secuestro del carguero estadounidense Maersk Alabama por piratas somalíes en 2009. Los militares, conscientes de la gravedad de la situación, optaron por una estrategia de paciencia extrema para garantizar el éxito de la operación.

    Desde el momento en que se informó sobre el secuestro, los militares evaluaron meticulosamente cada aspecto de la situación. Analizaron las capacidades y las intenciones de los piratas, así como la seguridad de la tripulación y del capitán Phillips. Durante toda la crisis, los militares y negociadores mostraron una notable paciencia táctica al esperar el momento adecuado para intervenir. Intentaron agotar todas las vías de negociación antes de considerar el uso de la fuerza, manteniendo la calma y evitando decisiones precipitadas. Durante la operación de rescate, los SEALs de la Marina de los Estados Unidos mantuvieron una vigilancia constante, esperando pacientemente el momento perfecto para actuar. La operación final, en la que los SEALs debían disparar simultáneamente a los piratas para liberar a Phillips, requirió una coordinación precisa y una espera paciente hasta que todos los tiradores tuvieran un objetivo claro. Este enfoque meticuloso y sincronizado es un claro ejemplo de paciencia táctica en acción.

    En nuestra vida profesional y personal, a menudo nos encontramos en situaciones en las que debemos tomar decisiones rápidas y ser decisivos. Si bien esta habilidad es valiosa, también es crucial reconocer la importancia de la paciencia táctica.

    La paciencia táctica es un término militar y se define como darle a una situación el tiempo suficiente para desarrollarse y desplegarse antes de intentar determinar su significado, importancia y cómo reaccionar ante ella. Aunque puede parecer contradictorio en un mundo donde la rapidez y la acción inmediata a menudo son elogiadas, la paciencia táctica es fundamental para el liderazgo efectivo y la toma de decisiones informadas.

    La Biblia nos ofrece numerosos ejemplos donde se puede observar la paciencia táctica en acción, combinando sabiduría, discernimiento y una profunda fe en Dios.

    José mostró paciencia táctica durante su tiempo en Egipto. Después de ser vendido como esclavo por sus hermanos y encarcelado injustamente, José interpretó los sueños del faraón y esperó el momento adecuado para revelar su interpretación. Gracias a su paciencia y sabiduría, fue ascendido a una posición de poder en Egipto, lo que le permitió salvar a su familia y a muchas otras personas de la hambruna (Génesis 37-50).

    David mostró paciencia táctica en su relación con el rey Saúl. A pesar de ser ungido como el futuro rey de Israel, David esperó pacientemente y no tomó acciones precipitadas para reclamar el trono. Incluso cuando tuvo oportunidades de matar a Saúl, David se contuvo, confiando en el tiempo de Dios y demostrando respeto por la autoridad de Saúl (1 Samuel 24 y 26).

    Nehemías mostró paciencia táctica cuando estaba planeando reconstruir los muros de Jerusalén. Antes de actuar, Nehemías pasó tiempo en oración y planificación. Luego, abordó al rey Artajerjes con su petición en el momento adecuado, asegurándose de tener todas las provisiones y permisos necesarios para llevar a cabo la reconstrucción con éxito (Nehemías 1-2).

    Ester mostró paciencia táctica al abordar la amenaza que Amán representaba para los judíos. En lugar de confrontar a Amán inmediatamente, Ester organizó banquetes para el rey Asuero y Amán, esperando el momento adecuado para revelar su identidad y la malvada trama de Amán. Su paciencia y estrategia resultaron en la salvación de su pueblo (Ester 4-7).

    Estos ejemplos nos enseñan la importancia de la paciencia táctica en nuestra vida diaria. Nos invitan a confiar en Dios, a esperar Su tiempo y a actuar con sabiduría y discernimiento. Practicar la paciencia táctica no es simplemente una muestra de indecisión, sino una estrategia deliberada para garantizar que nuestras decisiones sean acertadas y bien fundamentadas. Al aprender a retrasar la toma de decisiones cuando sea necesario, demostramos madurez como líderes y construimos cimientos sólidos para el éxito a largo plazo. Confía en Dios, practica la paciencia táctica y verás cómo Su plan se despliega en tu vida de manera perfecta y oportuna.

    «Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora.» (Eclesiastés 3:1)

  • Necesidades espirituales insatisfechas

    Necesidades espirituales insatisfechas

    Y el mundo pasa, y sus deseos, pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre (1 Juan 2:17).

    La gente de occidente ha empezado a sentir, en los últimos treinta años, que hay más en la vida de lo que la ciencia revela y sus sentidos perciben; y naturalmente tienen razón.

    Esta nueva hambre puede parecer alentadora, en su superficie, para los que tenemos una cosmovisión cristiana.

    Sin embargo, de hecho, esa misma gente desilusionada del mundo materialista también está desilusionada de la religión instituida, por lo que en vez de volverse a Cristo llenan sus vacíos espirituales con el viejo ocultismo revestido con el moderno ropaje de la parasicología, la salud integral, el misticismo oriental y numerosas sectas que desfilan bajo la bandera del movimiento de la Nueva Era.

    Tratar de satisfacer las necesidades espirituales aparte de Dios no constituye nada nuevo. Cristo encontró ya una forma secularizada del judaísmo a comienzos de su ministerio terrenal, la cual estaba atada a sus tradiciones en lugar de seguir al Dios de Abraham, Isaac y Jacob.

    Los dirigentes religiosos de la época no reconocieron al Mesías como libertador espiritual de ellos pues no captaron que estaban oprimidos por el dios de este mundo, Satanás, sino por Roma, pero Jesús vino a deshacer las obras de Satanás (1 Juan 3:8), no las del emperador.

    La mentira final de Satanás es que usted es capaz de ser el dios de su propia vida y su esclavitud definitiva es hacer que usted viva como si su mentira fuera verdad.

    Satanás está dedicado a usurpar el lugar de Dios en su vida y triunfa toda vez que usted viva independiente de Dios, enfocándose en usted mismo en lugar de mirar la cruz, prefiriendo los valores materiales fugaces antes que los espirituales eternos.

    La solución para este conflicto de identidad que ofrece el mundo consiste en inflar el ego, negando a Dios la oportunidad de tomar su justo lugar como Señor. Nada podría complacer más al diablo pues ése fue su plan desde el principio.

    Todopoderoso Dios, renuncio a toda inclinación mía a creer que soy capaz de ser el dios de mi vida. Tú sólo eres Señor y Rey.

    Dr. Neil Anderson

  • No se engañe

    No se engañe


    “No se dejen engañar: «Las malas compañías corrompen las buenas costumbres».” 1 Corintios‬ ‭15:33‬ ‭NVI

    ¿Es realmente posible que los cristianos se engañen? Sí, muy posible.

    Nos engañamos cuando pensamos que el impío heredará el reino de Dios.

    Una vez escuché decir lo siguiente a una joven cristiana que vivía una relación lesbiana: «Mi estilo de vida no importa. Dios me ama y estoy perdonada»

    No obstante La Palabra de Dios dice:

    “¿No saben que los malvados no heredarán el reino de Dios? ¡No se dejen engañar! Ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los sodomitas, ni los pervertidos sexuales, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los calumniadores, ni los estafadores heredarán el reino de Dios.”
    ‭‭1 Corintios‬ ‭6:9-10‬ ‭NVI‬‬

    Llevar un estilo de vida francamente pecador es una fuerte prueba de ser malvado ante Dios. Usted se engaña si cree que su estilo de vida no tiene que adecuarse a su profesión de fe.

    También nos engañamos cuando pensamos que podemos tener malas compañías sin corrompernos (1 Corintios 15:33).

    Cuando yo era un cristiano joven, solía escuchar discos de un evangelista de Nueva Orleans a quien llamaban «el predicador de la calle del whisky», pues este hombre vivía en el distrito de los burdeles y hoteles para parejas, reclamando tener un ministerio a las prostitutas y otros personajes cuestionables.

    Pero según 1 Corintios 15:33 todo el que se quede en esa clase de ambiente por tiempo suficiente se meterá en problemas.

    Este evangelista se enredó tanto con el ambiente de esa calle que perdió su ministerio en el mejor momento.

    ¿Significa esto que no debemos ministrar a los de mala moral? No.

    Debemos hablarles de Cristo, pero si nos sumergimos en su ambiente, nuestro ministerio se verá oportunamente disminuido y nuestra moralidad será afectada para peor.

    “Queridos hijos, que nadie los engañe. El que practica la justicia es justo, así como él es justo. El que practica el pecado es del diablo, porque el diablo ha estado pecando desde el principio.” 1 Juan‬ ‭3:7-8‬ ‭NVI‬‬.

    Siga anclado en la Palabra de Dios y no se engañe.

    Padre, perdóname por los compromisos que hago con el mundo.

    Dr. Neil Anderson

  • Encarnación o resurrección

    Encarnación o resurrección


    ¿Hay algo en las Escrituras que pruebe si la reencarnación es un hecho o ficción?

    La Biblia es clara en que los seres humanos tenemos una sola oportunidad para pasar la prueba de la vida. 

    No podemos volver a hacer el examen. 

    El pasaje más explícito y breve está en Hebreos 9:27: “El hombre está destinado a morir una vez, y después de eso a enfrentar el juicio.”    

    Otros pasajes de la Biblia relevantes son: 

    2 Samuel 12:23

    Eclesiastés 12:5

    Daniel 12:2

    2 Corintios 5:10

    Pablo en 1 Corintios 15 ofrece una explicación mucho más completa de la muerte y la resurrección.

    Creo que entiendo por qué Satanás y sus demonios están motivados para persuadir a algunas personas de que la reencarnación sucede, y donde estas personas conceden permiso a los demonios a través de su participación en lo oculto, incluso siembran recuerdos en su mente de los acontecimientos nunca experimentaron. 

    Satanás y los demonios quieren que fracasemos en la prueba de la vida. 

    ¿Qué mejor manera de hacer que la gente fracase que engañarlos para que piensen que tienen múltiples oportunidades de pasar?

    Como profesor he observado que los estudiantes no estudian y se preparan tanto para sus exámenes si saben que tienen un segundo, tercero, y cuarto, etc. oportunidades para pasar. 

    Como estudiante graduado, se me pidió que pasara un examen de comprensión lectora alemana, pero pude hacer el examen de elección múltiple tantas veces como quisiera. 

    Pasé el cuarto intento sin recoger nunca un libro de texto sobre alemán. 

    Sin embargo, no cuenta porque la Universidad de Toronto abolió el requisito el día antes de que me hiciera mi cuarta prueba. 

    Ellos y yo nos dimos cuenta de que pasar la prueba lejos de garantizar la fluidez de la lectura alemana. (Poco después de que tomé la cuarta prueba, compré y estudié un texto básico sobre la lectura del alemán para que pudiera leer los pocos trabajos de investigación de astronomía que todavía se estaban publicando en alemán,)

    Demasiada gente no se toma esta vida que tenemos en la Tierra lo suficientemente en serio. 

    Está destinado a prepararnos para una carrera imaginablemente gratificante en la nueva creación.

    En consecuencia, mientras Pablo nos exhorta  en Filipenses, dadas las recompensas que esperan a aquellos que terminan bien, todos deberíamos correr esta carrera de la vida por todo lo que valemos y somos capaces por el amor y la gloria de Dios.

    Por: Hugh Ross

  • Trastornos de la alimentación

    Trastornos de la alimentación

    Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados (Mateo 5:6).

    Comer es el deseo definitivo puesto que es necesario para sobrevivir.

    Es por eso que comemos para vivir, aunque pronto empezamos a vivir para comer. La comida deja de satisfacernos y, por el contrario, nos consume.

    Millones de personas se sienten impotentes para dominar su apetito de comida. Cuando su cuerpo no recibe los nutrientes que necesita, usted ansiará, naturalmente, comer aquellos alimentos que lo mantienen sano y que hacen que su sistema inmunológico funcione.

    Si usted come para satisfacer esas ansias naturales, permanecerá sano y libre, pero cuando usted se vuelca a la comida para aliviar la ansiedad o satisfacer su lujuria con dulces, salados, etc, perderá el dominio y cosechará así efectos negativos para su salud.

    No es casual ni coincidencia que Pablo mencione el abuso de la comida junto con su advertencia sobria de que «en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios» (1 Timoteo 4:1).

    Una de las evidencias de los últimos días será que habrá personas que abogarán por la abstención de ciertos alimentos (versículo 3) que están concebidos para satisfacer una necesidad legítima.

    Todos los trastornos del comer que he tratado tenían un componente espiritual pero, prácticamente ningún consejero que trate bulimia y anorexia denuncia el problema espiritual.

    La esposa de un pastor me escribió, luego de una conferencia: «Estimado Neil, tuve bulimia durante once años pero ahora puedo quedarme sola en casa todo el día, teniendo la cocina llena de comida y seguir en paz.

    Cuando surge en la mente una tentación o mentira de Satanás, la paro rápidamente con la verdad.

    Solía estar esclavizada por esas mentiras durante muchas horas de cada día, siempre teniendo miedo de comer. Ahora me regocijo en la libertad que conlleva la verdad.

    El anzuelo de la tentación es la garantía que da el diablo de que nos puede satisfacer lo que pensemos que deseamos y necesitamos fuera de la voluntad de Dios. No lo crea.

    Usted nunca puede satisfacer los deseos de la carne.

    Usted se satisfará solamente manteniendo las relaciones justas, viviendo por el poder del Espíritu Santo y dando el fruto del Espíritu.

    Dios Padre, protégeme de ceder al mundo, la carne y el diablo. Haz que permanezca en Tí para poder dar el fruto de justicia.

    Dr. Neil Anderson

Deja un comentario

Search

Latest Stories