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  • Un Buscador de Dios

    Un Buscador de Dios

    «Uno que busca a Dios, es aquel individuo cuyo anhelo por Dios nunca queda satisfecho. ¿Realmente quieres conocer a Dios? Realmente quieres conocerle más íntimamente cada día…Descubre lo que significa realmente ser un seguidor de Jesucristo, uno que anhela por más de su presencia»

    Job era un buscador de Dios. Dijo: «¡Oh, si supiera dónde puedo encontrarlo!». David lo era; dijo: «Mi alma te sigue con ahínco». Pablo también lo era: «Para conocerlo….» Los caminos apasionados de los buscadores de Dios se pueden rastrear a través de las páginas de la historia, desde Moisés el tartamudo, David el cantante y Pablo el predicador itinerante, hasta personajes contemporáneos como A.W. Tozer, Leonard Ravenhill e innumerables otros que comparten un vínculo común: un hambre insaciable por conocer a su Señor. Se trata de personas que, por su incansable y apasionada búsqueda de Cristo, a menudo parecen tontas a los ojos de los demás. Sin embargo, habiendo probado su bondad y vislumbrado lo invisible, no podían estar satisfechos con nada menos.

    Tommy Tenney
  • Poder y autoridad

    Poder y autoridad

    Poder y Autoridad

    Habiendo reunido a sus doce discípulos, les dio poder y autoridad sobre todos los demonios, y para sanar enfermedades (Lucas 9:11).

    Jesús dio a sus discípulos poder y autoridad sobre los demonios.

    ¿Cuál es la diferencia?

    La autoridad es el derecho a mandar siendo cuestión de posición.

    El policía tiene el derecho de parar el tránsito en un cruce de calles por la posición de autoridad representada por su uniforme y su placa. Jesús dio, análogamente, su «placa» a los discípulos para que la usaran. Ellos tenían el derecho a mandar a los demonios, debido a su posición de Discípulos de Aquel a quien le fue dada toda la autoridad y toda potestad en cielo y tierra (Mateo 28:18).

    En cambio, el poder es la habilidad para mandar.

    El policía puede tener la autoridad para detener el tránsito pero tal vez no tiene la habilidad física de hacerlo. Si trata de parar el tránsito por medio de su propio poder, probablemente será atropellado por un vehículo. Sin embargo, si usted pone un bloque de cemento de un par de metros cuadrados en el medio del cruce, puede que el bloque no tenga la autoridad para parar el tránsito pero ¡ciertamente tiene la habilidad para hacerlo!

    Ningún buen gerente delegaría responsabilidad a sus subordinados sin delegar también la autoridad, equipándolos con la habilidad de ejecutar el trabajo.

    Jesús encargó a sus discípulos la responsabilidad de proclamar el reino de Dios y si Él no les hubiera también dado la autoridad y el poder en el mundo espiritual, los demonios se hubieran reído de sus débiles intentos y los hubieran hecho huir a todo correr en pos de refugio (como lo hicieron con los hijos de Esceva en Hechos 19).

    La verdad es que usted no tiene en sí mismo la habilidad de resistir a Satanás y sus demonios, pero en Cristo sí la tiene.

    Los israelitas miraron a Goliat con miedo diciendo:

    «No podemos pelear contra él», pero el joven David miró a Goliat diciendo: « ¿Quién es este filisteo incircunciso, para que provoque a los escuadrones del Dios viviente? (1 Samuel 17:26).

    El ejército miraba a Goliat en relación a sí mismos y temblaron; David lo miró en relación a Dios y triunfó.

    Cuando usted se encuentra con los enemigos espirituales de su alma, recuerde:

    «Fortaleceos en el Señor (su autoridad), y en el poder de su fuerza» (su poder) (Efesios 6:10).

    Te agradezco, Padre, tu autoridad y poder. Ayúdame a enfocar mis circunstancias a la luz de lo que Tú puedes hacer, no según lo que yo no puedo.

    Dr. Neil Anderson

  • En Su Nombre

    En Su Nombre

    “Pueden pedir cualquier cosa en mi nombre, y yo la haré, para que el Hijo le dé gloria al Padre. Es cierto, pídanme cualquier cosa en mi nombre, ¡y yo la haré!” Juan 14:13-14 NTV

    ¡Estos versos son una promesa increíble! A menudo los leemos sin pensar cuidadosamente en el contexto, y nos apoderamos de las tremendas posibilidades de esa palabra.

    Y los cristianos superficiales saltan y dicen: ¡Qué promesa!

    Puedo tener ese coche nuevo que siempre he querido. Pero Santiago nos recuerda:

    “Aun cuando se lo piden, tampoco lo reciben porque lo piden con malas intenciones: desean solamente lo que les dará placer.” Santiago 4:3 NTV

    Hay una limitación importante en esta promesa: ¿en mi nombre?

    De alguna manera, de nuevo, en un enfoque superficial de estas ideas de las Escrituras, algunos piensan que han cumplido esto cuando se acercan al final de una oración, ¡Esto lo pedimos en nombre de Jesús, como una especie de fórmula mágica, como frotar la lámpara de Aladino para que el genio de Dios aparezca de repente y haga todo lo que pedimos!

    No tengo ninguna objeción a que la gente añada estas palabras a sus oraciones. Pero hay muchas oraciones con esas palabras clavadas al final que no se rezan en absoluto en nombre de Jesús.

    Entonces, ¿qué significa el nombre de Jesús?

    Había pensado que orar en el nombre de Jesús significaba orar por las cosas que Él quiere lograr. Y si, significa eso. Pero pensé que podemos orar para prevenir ciertas cosas y lograr otras y que tuviéramos la capacidad de controlar de alguna manera el proceso por el cual estas cosas suceden. He aprendido que este no es el caso.

    En el nombre de Jesús significa orar en su lugar. Orar en el nombre de Jesús significa estar en el lugar de Jesús. ¿Y dónde estaba Jesús cuando dijo estas palabras? Frente a la cruz. Frente al final, el aparente colapso y fracaso de todo Su trabajo y de todo Su programa.

    Pero él sabía que más allá de la cruz estaba la resurrección y que nunca podría haber ese nuevo comienzo si no hubiera un final de todo lo que los demás vieron y esperaban. Si estos discípulos estuvieran orando por algo, estarían orando para que de alguna manera Él no tuviera que ir a la cruz. Pero Jesús sabía que tenía que ser.

    Y orar en el nombre de Jesús significa que aceptas el proceso de Dios, el proceso por el cual Él lleva las cosas (a menudo) al colapso total. ¡Pero ese no es el final de la historia!

    Más allá de ella es una resurrección y un nuevo comienzo de una calidad tan diferente que la mente se mueve hacia un éxtasis de alegría al contemplarla. Eso es lo que significa orar en el nombre de Jesús.

    Es por eso que a menudo parece que Dios espera hasta el último momento para responder a nuestra oración. Es por eso que Él no detiene el proceso mucho antes de que llegue el dolor y el dolor, sino que permite que se convierta en la muerte, y de la muerte sale la resurrección.

    Y orar en el nombre de Jesús significa que estás de acuerdo con ese proceso y que eres consciente de que la oración no es simplemente un escudo para evitar que las cosas sucedan. La oración también es un compromiso para sufrir el final, el colapso y el fracaso. Pero ese nunca es el final de la historia. Es solo de la muerte que la vida viene.

    Padre, gracias por enseñarme, una y otra vez a lo largo de la vida, que no debo desviarme de tu proceso. Puedo dar mi consentimiento a ese proceso para poder ver cómo sacas la vida de la muerte.

    Ray Stedman

  • Lo Santo no es para todo el mundo

    Lo Santo no es para todo el mundo

    “»No den las cosas sagradas a los perros, no sea que se vuelvan contra ustedes y los hagan pedazos. Y no echen sus perlas a los cerdos, no sea que las pisoteen.” Mateo‬ ‭7‬:‭6‬ ‭DHH

    Estamos aquí frente a otra analogía zoológica del Maestro que sus oyentes entendieron perfectamente. Como buen rabino judío, emplea el método hebreo de la repetición para dar énfasis a la verdad que deseaba transmitir. Lo santo no es para los perros como tampoco las perlas son para los cerdos. ¿Qué era lo santo y las perlas? El mensaje de Jesucristo, la verdad espiritual y la ética del reino, aquello que separa del mundo y pertenece a Dios. Jesús establece aquí una comparación hiperbólica entre la actitud de algunas personas que se burlan o ridiculizan su mensaje y el gran valor trascendente de éste.

    El término hebreo para referirse a los cerdos (jazir) no sólo se aplicaba a los domésticos sino que se usaba también para los cerdos salvajes o jabalíes. Por tanto, la idea de que éstos pudieran volverse contra el ser humano, atacarle y despedazarle era desde luego muy real. Criar cerdos, como hacían los gentiles, era algo abominable para los hebreos. De ahí la bajeza en que había caído el hijo pródigo, que no sólo los cuidaba sino que también se alimentaban de lo que estos animales comían. De la misma manera, los perros a que se refiere el texto eran animales que no pertenecían a nadie, vagabundos y asilvestrados que consumían todos los desperdicios que encontraban, incluso cadáveres, por lo que se les considerara animales inmundos. Se trataba de canes agresivos que también podían atacar en manada al ser humano. Así pues, tanto los cerdos como los perros eran seres muy mal considerados por los judíos. Llamar perro a un gentil era uno de los peores insultos.

    El Señor Jesús se sirve de esta analogía para referirse a las personas que rechazan a Dios y se burlan abiertamente de su mensaje porque consideran que éste no es verdadero. Es inútil mantener un diálogo continuado con quienes persisten en tal actitud porque, en el fondo de su corazón, ya tomaron una decisión en contra del Altísimo.

    Ninguna apologética será suficiente para quien no quiere creer. Su rebeldía y menosprecio suele ocultar el deseo de seguir viviendo como lo hacen. No quieren apartarse del mal, por eso están dispuestos incluso a “despedazar” o atacar a aquellos mensajeros de Jesucristo. Esto es algo que los apóstoles experimentaron en carne propia y que también muchos cristianos de hoy están padeciendo.

    Es mucho mejor concentrarse en aquellas personas que tienen verdadera sed de Dios que seguir derrochando energía con los escépticos recalcitrantes.

    Por Antonio Cruz

  • Los niños y el ocultismo

    Los niños y el ocultismo

    “Manténganse despiertos y firmes en la fe” 1 Corintios‬ ‭16:13‬ ‭DHH.

    La dirección de una escuela cristiana de enseñanza media supo que casi todos sus alumnos habían participado en un popular juego de ciertos grupos de niños, llamado «la sanguinaria María».

    La versión más frecuente de este juego exige que el niño vaya a un baño completamente oscuro, de seis vueltas sobre sí mismo, se ponga frente al espejo y llame a la sanguinaria María para que se aparezca. Estos niños dicen que, en muchos casos, vieron algo aterrador en el espejo.

    No hay explicación física que valga para ver algo en una pieza totalmente oscura. Estos niños se abrieron involuntariamente al dios de este mundo.

    La sanguinaria María es solamente una de las maneras más «inofensivas» en que nuestros hijos le dan un sostén en sus vidas a Satanás.

    Otros medios corrientes por medio de los cuales se mete a los niños en el ocultismo son juegos como el tablero ouija, calabozos y dragones.

    La música, las películas, las revistas, los programas de televisión y las drogas a que están expuestos nuestros hijos, dan la oportunidad de abrirle la puerta a Satanás para que los seduzca.

    Una escuela pública de enseñanza media tuvo que mandar en el primer mes y medio de clases a 133 alumnos al sicólogo porque estaban metidos en el satanismo y el ocultismo.

    Muchos niños ni siquiera se dan cuenta de la esclavitud espiritual a que se someten cuando participan en estas actividades pero, lo que es aún peor, muchos padres tampoco.

    Los niños están explorando toda clase de experiencias ocultistas como la proyección astral, levantar mesas, adivinar la suerte, astrología, cristales o pirámides, escritura automática, cartas tarot, lectura de las manos, guías espirituales y pactos de sangre.

    Además, el movimiento de la Nueva Era es la fuente de muchas de estas trampas, y hoy penetra por los diferentes sectores de toda nuestra sociedad y sistema educacional. La gran mayoría de los intentos del mundo para divertir y entretener a nuestros hijos los conducen a las tinieblas.

    No importa cuántas puertas tenebrosas saluden a sus hijos, Cristo es la única puerta a la libertad.

    Cristo es la verdad y la luz que disipa las mentiras de Satanás y las tinieblas del mundo.

    Enséñese a usted mismo y a sus hijos a conocer la verdad optando por ella.

    Señor, ayúdame a equipar a mis hijos para que reconozcan y disipen las tinieblas de las diversiones y entretenimientos mundanos que los rodean.

    Neil Anderson

  • No hay un término medio

    No hay un término medio

    El que no es conmigo, contra mí es; y el que conmigo no recoge, desparrama (Lucas 11:23).
    La iglesia de los primeros tiempos expresaba en su declaración de fe en público: «Yo renuncio a ti, Satanás, y a todas tus obras y caminos». Hay iglesias, como la católica y la ortodoxa oriental, que hoy siguen exigiendo esta renuncia como parte de la confirmación que, por alguna razón, ha desaparecido de la mayoría de las iglesias evangélicas.

    Hemos sido, en consecuencia, negligentes con una verdad muy importante: no solamente debemos optar por la verdad sino reconocer su falsificación renunciando a ella. No hay término medio en lo tocante a la verdad.

    Jesús dijo: «El que no es conmigo, contra mí es; y el que conmigo no recoge, desparrama» (Lucas 11:23).

    No hay muchos caminos que llevan a Dios sino solamente uno (Juan 14:6).

    Los cristianos no son de criterio estrecho cuando se afirman en lo que Dios ha declarado.

    El significado literal del arrepentimiento es el cambio de mente, lo cual no representan un mero reconocimiento intelectual sino que la idea es «yo solía pensar, creer y comportarme de esta manera pero, ahora, pienso, creo y me comporto de esta nueva manera».

    La gente que dice creer la Biblia pero también en lo que aprendieron, aunque sea contrario a la Palabra de Dios, tan sólo se engañan y viven esclavizados.

    El primer paso hacia la libertad en Cristo es el de renunciar a toda participación anterior o actual en religiones falsas o sectas de inspiración ocultista.

    Debe abandonarse cualquier actividad o grupo que niegue a Jesucristo, que ofrezca guía por medio de cualquier otra fuente que no sea la absoluta autoridad de la Palabra de Dios escrita, o que exija iniciaciones secretas.

    Ningún cristiano tiene que participar en grupos que no sean completamente abiertos sobre lo que hacen. Dios hace todo a la luz porque en El no hay tinieblas. Nosotros tenemos que caminar en la luz.

    Grandioso Libertador, ayúdame a recordar los engaños de Satanás a que tengo que renunciar y eliminar para caminar por completo en la luz.

    Dr. Neil

  • Veinte verdades espirituales

    Veinte verdades espirituales

    EL PODER DE LA VERDAD ESTÁ

    EN CREER ALGO SEGURO.


    Alguien dijo una vez que el éxito viene en afirmaciones de puedo y los fracasos en afirmaciones de no puedo. Las siguientes veinte afirmaciones de PUEDO, si se creen y se viven, nos ayudaran a vencer muchas dudas.

    Dr. Neil T Anderson

    1. ¿Por qué he de decir que no puedo cuando la Biblia dice que todo lo puede en Cristo que me Fortalece? (Filipenses 4:13)

    2. ¿Por qué he de padecer necesidad cuando sé que Dios suplirá todas mis necesidades de acuerdo a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús? (Filipenses 4:19)

    3. ¿Por qué he de tener miedo cuando la Biblia dice que no me ha dado espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio? (2 Timoteo 1:7)

    4. ¿Por qué me ha de faltar fe para cumplir mi llamamiento, sabiendo que Dios me ha asignado una medida de fe? (Romanos 12:3)

    5. ¿Por qué he de ser débil cuando la Biblia dice que el Señor es la fortaleza de mi vida y que yo me esforzaré y actuaré porque conozco a Dios? (Salmo 27:1; Dan. 11:32)

    6. ¿Por qué he de permitir que Satanás tenga la supremacía en mi vida cuando el que está en mi es más poderoso que el que está en el mundo? (1 Juan 4:4)

    7. ¿Por qué he de aceptar la derrota cuando la Biblia dice que Dios siempre me guiará en la victoria? (2 Corintios 2:14)

    8. ¿Por qué he de estar falto de sabiduría cuando Cristo es mi sabiduría de Dios y Dios me da sabiduría en abundancia cuando se la pido? (1 Corintios 1:30; Santiago: 1:5)

    9. ¿Por qué he de Estar deprimido cuando puedo recordar el amor, la bondad y la fidelidad de Dios y puedo tener esperanza? (Lamentaciones 3:21-23) 

    10. ¿Por qué he de estar preocupado y ansioso cuando echar toda ansiedad sobre Cristo que cuida de mí? (1 Pedro 5:7)

    11. ¿Por qué he de estar atado sabiendo que hay libertad donde está el Espíritu del Señor? (Gálatas 5:1) 

    12. ¿Por qué me he de sentir condenado cuando la Biblia dice que no estoy condenado porque estoy en Cristo? (Romanos 8:1)

    13. ¿Por qué ha de sentirme solo cuando Jesús dijo que esta siempre conmigo y que nunca me dejará ni me abandonara? (Mateo 28:20 Hebreos 13:5)

    14. ¿Por qué he de sentirme maldito o que soy víctima de la mala suerte cuando la Biblia dice que Cristo me redimió de la maldición de la ley para que pueda recibir Su Espíritu? (Gálatas 3:13-14)

    15. ¿Por qué he de estar descontento, cuando, así como Pablo, puedo aprender a estar en contento en cualquier circunstancia? (Filipenses 4:11) 

    16. ¿Por qué ha de sentir que no tengo valor cuando Cristo se hizo pecado por mi beneficio para que yo pudiera ser hecho justicia de Dios en El? (2 Corintios 5:21)

    17 ¿Por qué he de tener un complejo de persecución sabiendo que nadie puede estar en contra de mi cuando Dios está a mi favor? (Romanos 8:31)

    18 ¿Por qué he de estar confundido cuando Dios es el autor de paz y El me da conocimiento por medio de Su Espíritu que mora en mí? (1 Corintios 14:33; 2:12)

    19 ¿Por qué ha de sentirme fracasado cuando soy vencedor en todo por medio de Cristo? (Romanos 8:37)

    20 ¿Por qué he de permitir que las presiones de la vida me molesten cuando puedo tener valor al saber que Jesús ha vencido al mundo y sus tribulaciones? (Juan 16:33)

  • No Avergonzado

    No Avergonzado

    Romanos 1: 8-17

    “Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios que trae salvación a todo aquel que cree: al judío primeramente, luego al gentil. Porque en el evangelio se revela la justicia de Dios, justicia que es por la fe desde el principio hasta el fin, como está escrito: El justo por la fe vivirá.” Romanos 1:16-17

    Esta cita de Habacuc que usa Pablo es el gran hecho que está exponiendo en el evangelio. No se avergüenza de ello, y esa es una forma de decir que está orgulloso de ello.

    Pablo especialmente no se avergüenza del evangelio en Roma porque los romanos apreciaban el poder, tal como lo hacen los estadounidenses. Los romanos se enorgullecían de su poder. Tenían poder militar que podía conquistar todas las naciones que se interpusieran en su camino; tenían un tremendo programa de construcción de caminos; tenían algunos de los más grandes legisladores de la historia; tenían el poder de escribir literatura y crear arte. Pero Pablo sabía que los romanos también eran impotentes cuando se trataba de cambiar corazones. Eran impotentes para eliminar la esclavitud. Eran impotentes para cambiar los corazones obstinados, hostiles y llenos de odio de los hombres y eliminar la violencia.

    Pablo dice que por eso está tan orgulloso del evangelio, porque es el poder de Dios para hacer esas mismas cosas que los hombres no pueden hacer. Nunca necesitamos disculparnos por el evangelio. No tiene rival en lo absoluto.

    Pablo no se avergüenza del evangelio porque revela una justicia de Dios. La justicia es una palabra antigua que no entendemos mucho. Quisiera sustituirla por la palabra valor, un valor ante Dios. Un sentido de aceptación ante Dios que Él te ha dado.

    No puedes ganártelo, ciertamente no lo mereces, pero se te da. Dios realmente te acepta por el evangelio, por la buena noticia de la obra de Jesucristo a nuestro favor. Por lo tanto, es algo que usted, yo o cualquier otra persona puede tener, y es completo, perfecto.

    Lo último que dice Pablo es que esta justicia se recibe por la fe.

    No es algo que podamos ganar jamás; es algo que podemos tomar en cualquier momento que lo necesitemos, y eso es una buena noticia.

    Nuestro valor ante Dios no es simplemente algo que recibimos una vez, por fe, al comienzo de nuestra vida cristiana. También es algo que recordamos cada vez que nos sentimos deprimidos, desesperados, desanimados, derrotados, etc. Dios nos ha amado, nos ha restaurado y tenemos una posición perfecta ante sus ojos. Él ya nos acepta y nos ama tanto como puede; no se le puede agregar nada más. Esa es la justicia que se revela en el evangelio, por la fe, a todos los que creen, sin importar su formación o preparación.

    Padre, oro para que pueda comprender cuán desesperada, cuán oscura y amarga sería mi condición si no fuera por el evangelio de la gracia de Dios. Ayúdame a saber que nada podría haberme salvado de las perversas maquinaciones del maligno si no hubiera sido por la intervención del evangelio de la gracia.

    Ray Stedman

  • Tienes derecho de ser libre

    Tienes derecho de ser libre

    ERES HIJO DE DIOS

    No hay nada mas importante para tu liberación de la esclavitud de Satanás que comprender y afirmar lo que Dios ha hecho por ti y que eres su hijo.

    IMPORTANCIA, SEGURIDAD Y ACEPTACIÓN RESTAURADAS EN CRISTO

    En Cristo soy aceptado:

    Ya no soy rechazado ni odiado y ya no soy sucio. En Cristo, soy completamente aceptado. Dios dice que:

    • Soy hijo de Dios. [Juan 1:12]

    • Soy amigo de Cristo [Juan 15:15]

    • He sido aceptado y hecho santo (justificado) por Dios. [Romanos 5:1]

    • Estoy unido al Señor, en un solo espíritu con él. [1 Corintios 6:17]

    • He sido comprado por precio – pertenezco a Dios. [1 Corintios 6:19,20]

    • Soy miembro del cuerpo de Cristo, parte de su familia. [1 Corintios 12:27]

    • Soy uno de los santos de Jesucristo. [Efesios 1:1]

    • He sido adoptado como hijo de Dios. [Efesios 1:5]

    • Tengo acceso directo a Dios por el Espíritu Santo. [Efesios 2:18]

    • He sido rescatado (redimido) y perdonado de todos mis pecados. [Col 1:14]

    • Estoy completo en Cristo. [Colosenses 2:10]

    En Cristo estoy seguro:

    Ya no soy culpable, estoy desprotegido, solo o abandonado. En Cristo tengo total seguridad. Dios dice que:

    • Soy libre de condenación (castigo). [Romanos 8:1,2]

    • Tengo la seguridad que todas las cosas cooperan para mi bien. [Romanos 8:28]

    • Soy libre de cualquier acusación contra mí. [Romanos 8:31-34]

    • Nada puede separarme del amor de Dios. [Romanos 8:35-39]

    • Dios me ha afirmado, ungido y sellado. [2 Corintios 1:21-22]

    • Dios perfeccionará la buena obra que comenzó en mí. [Filipenses 1:6]

    • Soy ciudadano del cielo. [Filipenses 3:20]

    • Estoy escondido con Cristo en Dios. [Colosenses 3:3]

    • No se me ha dado espíritu de temor, sino de poder, amor y dominio propio. 2 Tim 1:7

    • Puedo obtener gracia y misericordia en tiempos de necesidad. [Hebreos 4:16]

    • He nacido de Dios y el maligno no me puede tocar. [1 Juan 5:18]

    En Cristo soy importante:

    Ya no soy insignificante, inadecuado, un caso perdido. En Cristo soy importante y especial. Dios dice que:

    • Soy la sal de la tierra y la luz del mundo. [Mateo 5:13,14]

    • Soy una rama de la vid verdadera, unido a Cristo conducto de su vida. Juan 15:1,5

    • Dios me ha elegido y destinado para dar fruto. [Juan 15:16]

    • Soy testigo personal de Cristo, capacitado por el Espíritu Santo. [Hechos 1:8]

    • Soy templo de Dios. [1 Corintios 3:16]

    • Soy ministro de reconciliación. [2 Corintios 5:17-21]

    • Soy colaborador con Dios. [2 Corintios 6:1]

    • Estoy sentado en lugares celestiales con Cristo Jesús. [Efesios 2:6]

    • Soy hechura de Dios, creado para buenas obras. [Efesios 2:10]

    • Puedo acercarme a Dios con libertad y confianza [Efesios 3:12]

    • Puedo hacer todo por medio de Cristo que me fortalece [Filipenses 4:13]

    Tomado de Rompiendo cadenas – Dr. Nel Anderson – Editorial Unilit

  • La Silla Rota

    La Silla Rota

    «Broken Chair»

    El Broken Chair es una escultura monumental que representa una silla de tres patas con una de las patas rotas. Fue creado por el artista suizo Daniel Berset y el carpintero Louis Genéve , y fue instalado frente al Palais des Nations, la sede europea de las Naciones Unidas en Ginebra.

    “De estos malos deseos nace el pecado; y del pecado, cuando llega a su completo desarrollo, nace la muerte.” Santiago 1:15 DHH

    El monumento fue erigido en 1997 como un símbolo de solidaridad con las víctimas de las minas antipersonas y bombas racimo y como un llamado a la prohibición de estas armas. Su ubicación frente al Palais des Nations tiene como objetivo llamar la atención de la comunidad internacional sobre el tema y promover el desarme y la paz.

    El Broken Chair se ha convertido en un punto icónico de la ciudad de Ginebra y una parada obligatoria para los turistas que visitan la ciudad. Es un recordatorio visual de los peligros de las minas antipersonas y el deseo de un mundo libre de estos artefactos.

    El monumento del Broken Chair en Ginebra nos brinda una poderosa imagen y nos recuerda los efectos devastadores que estas armas pueden tener en la vida de las personas. Sin embargo, podemos encontrar un paralelismo con el pecado, ya que también tiene la capacidad de romper nuestras vidas.

    Al igual que una mina antipersonas o “quiebra patas” puede dañar físicamente a una persona, el pecado puede dañar nuestra integridad moral y espiritual. El pecado actúa como una «mina» en nuestras vidas, colocándose en nuestro camino y llevándonos por un camino destructivo. Nos separa de Dios y de los demás, causando dolor y sufrimiento en el proceso.

    El Broken Chair nos invita a reflexionar sobre la necesidad de enfrentar los peligros del pecado y buscar la reconciliación con Dios. Al igual que el llamado a la prohibición de las minas antipersonas, podemos considerar el pecado como algo que debemos evitar y erradicar de nuestras vidas y nuestras comunidades. El monumento nos desafía a buscar la restauración y la sanación, a desactivar las «minas» del pecado y a construir espacios más seguros y armoniosos.

    Así como el monumento del Broken Chair se ha convertido en un símbolo de conciencia y acción contra las minas antipersonas, podemos tomarlo como un recordatorio de la importancia de confrontar nuestros propios pecados y trabajar hacia la santificación y la reconciliación.

    De la misma manera que existen ejércitos enemigos que siembran minas antipersonas, en nuestras vidas también enfrentamos un enemigo espiritual: Satanás.

    Satanás es descrito en La Biblia como el adversario, el engañador y el tentador, cuyo objetivo es alejarnos de Dios y causar nuestra destrucción espiritual.

    Al igual que las minas antipersonas están diseñadas para causar daño y dolor, Satanás emplea estrategias engañosas para tentarnos y apartarnos del camino de la rectitud. Él aprovecha nuestras debilidades, deseos egoístas y falta de discernimiento espiritual para sembrar la discordia, el pecado y el sufrimiento en nuestras vidas.

    Así como es necesario caminar con cuidado en áreas minadas para evitar el peligro, también debemos ser cautelosos en nuestra vida espiritual y estar alerta ante las trampas de Satanás. La Biblia nos insta a vestirnos con la armadura de Dios, que incluye el cinturón de la verdad, la coraza de la justicia, el escudo de la fe y la espada del Espíritu, para resistir los ataques del enemigo.

    Al igual que las minas antipersonas requieren desactivación y limpieza, debemos ser proactivos en nuestra lucha contra nuestro enemigo. Esto implica buscar la sabiduría y la guía de Dios a través de la oración, estudiar las Escrituras y rodearnos de una comunidad de fe sólida. También implica renunciar al pecado, arrepentirnos de nuestras transgresiones y buscar la reconciliación y el perdón en nuestras relaciones con Dios y con los demás.

    “pero si confesamos nuestros pecados, podemos confiar en que Dios, que es justo, nos perdonará nuestros pecados y nos limpiará de toda maldad.” 1 Juan 1:9 DHH

    Gonzalo Jiménez – Ginebra, Suiza – Mayo 12 de 2023

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