
“Ahora no podemos verlo, sino que vivimos sostenidos por la fe” (2 Corintios 5:7).
Tu camino cristiano es el resultado directo de lo que crees sobre Dios y sobre ti mismo. Si tu fe se desvía, tu camino también lo hará. Si notas que te has desviado de la dirección correcta, puedes estar seguro de que es porque tu fe se ha desviado primero. Como cristiano nuevo, es fundamental tomarte el tiempo para aprender a ajustar tu sistema de creencias para que esté alineado con la verdad de Dios.
Puede que al principio no lo notes, y que parezca que sigues avanzando correctamente a pesar de algunos errores en tus creencias. Pero cuanto más tiempo permanezcas en un sistema defectuoso de creencias, menos satisfactorio y productivo será tu caminar de fe diario. Quizás puedas sobrellevar un sistema de creencias inadecuado mientras eres joven, pero a medida que creces, comenzarás a tropezar espiritualmente o incluso a salirte del camino si no ajustas tus creencias para que concuerden con la Escritura.
La crisis de la mediana edad, para muchos adultos, es el resultado de haber basado su concepto de éxito y realización en los valores del mundo, en lugar de fundamentarlo en la Palabra de Dios. Tristemente, muchos de nuestros hijos y adolescentes se dirigen hacia el mismo abismo porque sus creencias no están arraigadas en la Escritura. Como resultado, sus vidas a menudo enfrentan grandes dificultades antes incluso de terminar la enseñanza media.
“Señor, lámpara es a mis pies tu Palabra, y lumbrera a mi camino”.
Dr. Neil





Deja un comentario