
“Como el padre se compadece de los hijos, Se compadece Jehová de los que le temen.”
Salmos 103:13 RV60
Si usted anda buscando su identidad o sentido de propia valía en los valores transitorios de este mundo en lugar de procurarlos en Cristo, su familia puede convertirse en una amenaza para su búsqueda en algunas de estas tres maneras.
Apariencia: ¿Cuál es la silueta que más atrae como mujer: la juvenil y atlética o la estructura a veces fláccida de una madre responsable? ¡Despídase del bikini por esas cicatrices del estiramiento de la piel! Las madres que están estancadas en las apariencias pueden terminar resentidas contra sus hijos que les robaron sus siluetas de jovencitas.
Desempeño: Si usted obtiene su identidad en base a su trabajo, o su calidad de marido y padre, su meta primordial será la de trepar por la pirámide de la empresa, lo cual significa trabajar horas extras en las tardes y sábados para salir adelante. «Me gustaría mucho acompañarte hijo, pero no puedo.
Ya tendremos tiempo más adelante», dice usted.
Sólo que ese «más adelante» puede ser demasiado tarde en algunos casos
¿Qué pasa, entonces, con el buen desempeño como marido y padre o esposa y madre? Le admito que muy pocas personas, fuera de su casa, verán ese desempeño, pero ¡Dios sí lo ve y también sus hijos! El mundo verá los resultados de su desempeño en veinte años más por las vidas de sus santos y bien adaptados hijos.
Posición (estatus): Casarse y tener hijos ofrecía antes una posición social favorable para la mujer. Ahora la esposa y madre es «nada más» que ama de casa. La mujer que desea posición va a considerar a su familia como lastre o estorbo y esta es la fuerza subyacente que impulsa a los paladines del aborto. Esta gente quiere la «libertad» de tener relaciones sexuales sin la responsabilidad de tener hijos pero, ¿qué hay de malo en ser una madre cariñosa, preocupada y responsable? ¿Qué puede ser más satisfactorio que criar hijos santos en esta época? Quizá sea demasiado desafío para algunas que, por eso, escurren el bulto.
Si su sentido de valor propio proviene de su identidad en Cristo y su santo carácter, su familia le servirá, entonces, como el fundamento esencial para su desarrollo personal, puesto que Dios obra principalmente a través de las relaciones comprometidas.
Señor, ayúdame a ver a mi familia como el instrumento que Tú usas para cambiar mi enfoque de las recompensas temporales por el de los valores eternos.
Dr. Neil




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