
“»Yo soy la vid, y ustedes son las ramas. El que permanece unido a mí, y yo unido a él, da mucho fruto; pues sin mí no pueden ustedes hacer nada.” Juan 15:5 DHH
Agrega las siguientes afirmaciones doctrinales a las que empezaste a leer ayer. Permite que la verdad de la Palabra de Dios sature tu corazón y guíe tus pasos en el año entrante.
Creo que Jesús tiene toda autoridad en cielo y tierra (Mateo 28:18) y que Él es la cabeza sobre todo gobierno y autoridad (Colosenses 2:10).
Creo que Satanás y sus demonios están sujetos a mí en Cristo, porque yo soy un miembro del cuerpo de Cristo (Efesios 1:19-23). Por lo tanto obedezco el mandamiento de resistir al diablo (Santiago 4:7) y en el Nombre de Cristo le ordeno irse de mi presencia.
Creo que aparte de Cristo nada puedo hacer (Juan 15:5), de modo que declaro depender de Él. Prefiero permanecer en Cristo para dar mucho fruto y glorificar al Señor (Juan 15:8). Anuncio a Satanás que Jesús es mi Señor (1 Corintios 12:3) y rechazo todos los dones falsos u obras de Satanás en mi vida.
Creo que la verdad me libertará (Juan 8:32) y que caminar en la luz es la única senda de comunión (1 Juan 1:7). Por lo tanto, me opongo al engaño del diablo, cautivando cada pensamiento a la obediencia de Cristo (2 Corintios 10:5). Declaro que la Biblia es la única norma de autoridad (2 Timoteo 3:15-17). Escojo hablar la verdad en amor (Efesios 4:15).
Elijo presentar mi cuerpo como instrumento de justicia, sacrificio vivo y santo y transformo mi mente por la Palabra de Dios viva, para probar que la voluntad de Dios es buena, agradable y perfecta (Romanos 6:13; 12:1,2).
Dios Padre, afirmo que mi vida y mi sostén vienen de Ti y que nada puedo hacer apartado de Ti, Amén.
Dr. Neil Anderson




Deja un comentario