La gran constante eterna

“Miren cuánto nos ama Dios el Padre, que se nos puede llamar hijos de Dios, y lo somos. Por eso, los que son del mundo no nos conocen, pues no han conocido a Dios.”

1 Juan‬ ‭3:1‬ ‭DHH

¿Ha sentido alguna vez que Dios está a punto de cansarse de ti porque tropiezas y caes a veces en lugar de caminar confiadamente por fe?

¿Temes que la tolerancia de Dios para tus fracasos tenga un límite y que andes peligrosamente cerca de esa barrera externa o que ya la hayas cruzado?

He conocido a muchos cristianos así, que piensan que Dios está enojado con ellos, que está listo para botarlos o que ya se cansó de ellos porque sus desempeños diarios son menos que perfectos.

Verdad es que el camino por fe puede, a veces, ser interrumpido por momentos de incredulidad o rebeldía personales, hasta por el engaño satánico. Durante esos momentos pensamos que, ciertamente, Dios ha perdido la paciencia con nosotros y está a punto de cansarse de nosotros.

La tentación es entregarse, dejar de andar por fe, echándose descuidadamente a la orilla del camino a preguntarse «¿para qué sirve?» Nos sentimos derrotados, se suspendió la obra de Dios para nosotros y Satanás está feliz.

La verdad primaria que debes saber sobre Dios para que tu fe permanezca fuerte es que su amor y aceptación es incondicional.

Dios te ama cuando caminas por fe con firmeza. Dios te ama cuando caminas por fe con debilidad. Dios te ama cuando eres fuerte un momento y débil en el siguiente, fuerte un día y débil al siguiente. El amor de Dios por ti es la gran constante eterna en medio de todas las inconsistencias de tu camino diario.

Dios quiere, por supuesto, que hagamos lo bueno. El apóstol Juan escribió: “les escribo estas cosas para que no cometan pecado.” 1 Juan‬ ‭2:1‬ ‭DHH

Pero Juan siguió recordándonos que Dios ya ha hecho provisión para nuestro fracaso de modo que su amor sigue constante a pesar de lo que hacemos:

“Aunque si alguno comete pecado, tenemos ante el Padre un defensor, que es Jesucristo, y él es justo. Jesucristo se ofreció en sacrificio para que nuestros pecados sean perdonados; y no solo los nuestros, sino los de todo el mundo.” 1 Juan‬ ‭2:1-2‬ ‭DHH

Señor, dame la gracia para corregir los defectos de mi carácter y ayudar a satisfacer las necesidades del prójimo.

Dr. Neil Anderson

Deja un comentario

Search

Latest Stories