
Un roble de más de tres siglos ha sobrevivido a muchas cosas a lo largo de su vida, desde cambios climáticos extremos hasta eventos naturales como tormentas, incendios forestales y sequías. También ha resistido a la interferencia humana, como la tala de árboles, la urbanización y la contaminación.
Es posible que el roble haya sido testigo de cambios importantes en su entorno natural, como la llegada o la partida de especies animales y vegetales, o el crecimiento y la evolución de la vegetación circundante. Es posible que haya sido objeto de admiración y cuidado por parte de personas que han pasado por allí a lo largo de los años, o que haya sido ignorado y pasado por alto por otros.
A lo largo de su larga vida, el roble también ha sido un hogar y un refugio para muchas criaturas, desde pequeños insectos hasta aves y mamíferos más grandes. También ha proporcionado sombra y protección a otros árboles y plantas a su alrededor, creando un ecosistema rico y diverso.
En resumen, un roble de más de tres siglos ha soportado muchos desafíos a lo largo de su vida, y ha resistido con fuerza y determinación.
Quizá es un recordatorio de la fortaleza y la resistencia de la naturaleza, y un testimonio de la importancia de proteger y preservar nuestros recursos naturales para las generaciones futuras.
Pero sabes porque ha permanecido en pie?
El hecho de que este roble haya permanecido en pie durante más de tres siglos es una prueba de la fortaleza de sus raíces. Es probable que las raíces del roble se hayan extendido muy lejos en la tierra, y hayan sido capaces de encontrar agua y nutrientes en condiciones difíciles. También es posible que el roble haya desarrollado un sistema de raíces muy fuerte y profundo, lo que le ha permitido mantenerse firme y resistir la acción del viento y las tormentas.
Además, las raíces de un árbol no solo proporcionan soporte físico, sino que también juegan un papel fundamental en la absorción de agua y nutrientes del suelo, y en la comunicación y la interacción con otros organismos vivos en el suelo, como hongos y bacterias. Es posible que las raíces de este roble hayan creado un ecosistema subterráneo complejo y diverso, lo que ha contribuido a su supervivencia a lo largo de los siglos.
En resumen, las raíces del roble son una parte crucial de su supervivencia a largo plazo, y son una muestra de la capacidad de los árboles para adaptarse y resistir en condiciones difíciles.
Y tú cómo estás de raíces?
“Por eso, habiendo recibido a Jesucristo como su Señor, deben comportarse como quienes pertenecen a Cristo, con profundas RAICES en él, firmemente basados en él por la fe, como se les enseñó, y dando siempre gracias a Dios.”
Colosenses 2:6-7 DHH
Gonzalo Jiménez – Ginebra, Suiza





Deja un comentario